domingo 23 de agosto de 2009
He estado ausente solo 1 año pero aqui estoy de nuevo…naciendo al 2.0 (o al 0,2 en mi caso)
Ha sido un año de muchos cambios, algunos de ellos profundos, que me han obligado a replantearme y reformularme tanto a mí mismo, como mi percepción de mi entorno y también de mi vida.
No voy a entrar en los detalles de los cambios, pero una de las experiencias recurrentes que he vivido en este año ha sido la posibilidad de comprobar la calidad de los amigos, los compañeros de profesión, los socios, etc… El balance siempre es positivo, aunque la experiencia sea agria. Las situaciones duras a veces permiten llegar a la esencia de las personas, de las cosas y de los hechos. Y yo he podido. Y doy gracias por ello.
En este interin he podido avanzar en una amistad especial, que me ha ayudado a entender que no todo está perdido, y que me ha animado a volver mi mirada hacia mi mismo y revolver en mi baúl interior, y encontrar pensamientos, ideas, sensaciones. recuerdos, sentimientos e inquietudes que estaban en el fondo del arcón. Y como revivimos la ilusión y la alegría del reencuentro con aquellos objetos entrañables que teníamos guardados y olvidados porque no sabíamos donde estaban en nuestra casa y que surgen del rincón olvidado cuando nos mudamos de casa, mi amigo Esteban me ha ayudado a recuperar aquella memoria, enseñándome que siguen habiendo personas con valores, románticos luchadores del día a día, y que la vida es un ejercicio de coherencia y valor para intentar ser simplemente uno mismo. Gracias, Esteban.
Pero aparte del apoyo moral, mi amigo Esteban, que es un gran conocedor de Internet y del Marketing On-line ha hecho de cicerone, para mostrarme de una forma simple y sencilla para que yo lo entendiera cual es el infinito potencial de la nueva cultura 2.0.
Os confieso que al principio, no entendía nada de nada de lo que me explicaba…que si redes sociales…que si el cambio de cultura que supone…que afectará a las relaciones entre la oferta y la demanda…Y os lo aseguro, que me lo explicaba bien…pero yo no entendía nada. Pero amigo mío, ¿que me estás explicando? Yo, que era un desencantado de Internet…que fuí de la primera generación en conectarse en España concretamente en 1.995, y que había creido que por fín había llegado el futuro, pagando a precio de conferencia telefónica (porque lo hacías a través del telefono) las horas y horas que me pase navegando por news y chats, y que amargamente viví como se degradaban aquellos foros acabando en conversaciones insulsas o en la eterna pregunta de ¿como eres? y la consiguiente respuesta falsa sobre la apariencia de uno, o en fanaticas discusiones, y mosqueos de porque me habrá escrito este tío semejante barbaridad…y todo habiendome dejado un pastón en la factura telefónica y mi mujer sin poder hablar por telefono durante horas porque yo estaba en “Internet”. Yo que fuí un sacrificado pionero que se quedó por el camino.
Pero, mi amigo Esteban es un hombre tenaz con una fe inquebrantable en la bondad humana, y en concreto en la mía, y tras estar explicarme que él estaba en Facebook, me picó la curiosidad y me di de alta yo también. Al principio no entendía (y no lo entiendo todavía del todo) para que esto del Facebook, y mas incomprensible lo de Twitter…y para que la gente explicara sus intimidades?…y que hay gente que explica que está haciendo en cada momento del día….y ¿para qué?…
Por fín, las charlas con Esteban me transmitieron una inquietud insidiosa que se empezó a manifestar en un “mecachis en la….es que no me entero de nada…y además que lo peor es que no comprendo nada de nada…redes sociales ¿de que? ¿para qué? ¿y con quién?…pero esto se mueve…. y hay millones de personas metidas en este berenjenal….y yo sin comprender…me siento fuera de mi tiempo por primera vez en mi vida…..y la Iglesia Católica dice que tiene peligros para la juventud…” y la inquietud empezó a convertirse en desazón. Esta desazón por fin desenvocó hace una semana, durante mis minivacaciones en La Garrotxa, aprovechando un viaje relámpago a Barcelona, que me fuera a la Casa del Libro y preguntara con ansiedad a la señorita dependienta sobre libros de Internet… y hala me compré dos, sin saber muy bien lo que compraba…”pero si lo que necesito es el abecedario…para empezar cualquiera ya esta bien”. Bien, ya me leido uno, y estoy en el segundo. Ambos más dirigidos hacia el tema del Marketing, tema que me interesa profesionalmente…o sea, que por el mismo precio me entero de que va lo del 2.0 y además hago una primera aproximación al tema del Mk 2.0 (por fin me he enterado que es un pop-up¡¡¡¡).
Hace 5 días aprendí que era un RSS, hace 4 me quite la verguenza y desde entonces contacte con tres personas a través de Facebook, David Alcubierre (un viejo conocido de hace muchos años), Genís Roca (quien conocí la semana pasada a través de un video de una conferencia que dió en Sevilla y que me impresionó) y Enrique Dans (recomendado de mi amigo Esteban, y que tras leer su ameno blogg simplemente me encantó). Y lo más sorprendente es que los tres aceptaron incluirme en su lista de amigos, dándome la bienvenida y poder “estar en red” con ellos (tengo que descubrir que quiere decir eso…). A los tres muchas gracias por vuestra amabilidad, y por dejarme intuir la primera consecuencia del 2.0: la comunicación abierta y la virtud de compartir.
Al sexto día me he dicho…pues habrá que hacer el blog (no sigo la pauta divina de los 6 días de trabajo y al septimo descansar…no penseis mal)…y pensando sobre que podría tratar se me ha ocurrido algo que me va ayudar a mi y espero a quien me lea y se encuentre en un estado 0,1 como yo. Voy a explicar mi proceso de descubrimiento del 2.0, tanto de las herramientas y tareas como de las impresiones que me produzca, así como las reflexiones que ya estoy teniendo desde hace 6 días (la verdad, es que lo estoy flipando…). Por cierto, que ya le he puesto un RSS al blog, toma ya¡¡¡¡¡¡¡ Ahora que lo tendrá que leer alguien…o no…
Por hoy y para ser la primera vez después de 1 año ya ha estado bien. No quiero cansaros más. Me ha dicho Esteban que debo administrar mi natural tendencia al rollo, y dosificar lo que quiero decir.
Publicado por Sebastián García en 8:46